El talento indie no conoce de límites geográficos ni de presupuestos imposibles; se nutre de coraje y grandes ideas. Un claro ejemplo de esto fue el paso de la campaña del Primer Banco de Donantes de Sangre por el FePi, donde se alzaron con su primer Grand Prix. En una charla exclusiva con Portal Indie, Fernando Fernandes —Creative Chairman & Founder de Malditos Agency y ex CCO de Athos— nos cuenta el desafío de convencer al cliente y qué significa, hoy en día, tener la valentía de liderar una agencia independiente en un mercado en constante cambio. 

¿Qué desafíos tuvieron en esa campaña y cómo fue llevado a cabo?

El gran desafío fue convencer al cliente de hacerlo. Creo que muchas veces este es el principal desafío de un creativo o de una agencia. Creo incluso que es un desafío mayor que hacer una campaña sin presupuesto, pues hacer una campaña sin presupuesto es posible, convencer un cliente/marca de aprobar una idea no siempre lo es.

¿Qué significó el premio para la agencia?

Bien, en su momento la agencia estaba buscando revalidarse en el mercado boliviano, frente al mismo mercado, clientes, marcas, talentos e incluso una auto validación creativa. Fue el primer Grand Prix de la agencia en su historia y fue un marco importante no solo para la agencia sino para nosotros como creativos.

¿En qué estás trabajando actualmente?

Actualmente posicionando a Malditos Agency en el mercado como una agencia con una filosofía de trabajo diferente, una agencia que está hecha para las marcas y no  al revés. Una agencia que está pensada para la «gente», la audiencia, los clientes, las personas. Al final del día si la gente no compra tu idea de nada vale tener un metal en la repisa.

¿Cuál crees que es el mayor desafío hoy para una agencia independiente?

Creo que hoy ser independiente es ser cool, es para corajosos. Volvemos a vivir un ciclo vicioso donde las redes son cada vez menores y problemáticas (en cuanto a negocios, contratos, sociedades) y las independientes poseen una estructura horizontal que lo facilita todo, desde contrataciones de clientes o personal a toma de decisiones. Somos cool, pero para ser cool es necesario coraje.