El Ranking FePI es el reflejo de aquellas agencias independientes que, con audacia y una visión clara, transforman la industria publicitaria. En esta ocasión conversamos con Ángel Sánchez, VP Creativo de Birth Group (México), una de las agencias que demostró tener la creatividad y el talento necesario para integrar el Top 15. En esta entrevista, Ángel nos cuenta cómo el reconocimiento del festival validó la confianza de sus clientes, los desafíos de mantener el criterio frente a la urgencia del mercado y por qué la sensibilidad humana sigue siendo el verdadero valor de la creatividad indie frente al avance tecnológico.

¿Qué significó para la agencia destacar entre las mejores indies?

Fue una confirmación de que una agencia independiente mexicana puede competir en igualdad de condiciones cuando tiene una visión clara y una cultura sólida detrás. Los premios son importantes, pero lo que realmente nos dejó ese reconocimiento fue la certeza de que no es necesario replicar modelos de grandes redes para generar trabajo relevante. Se puede construir una propuesta propia, con una mirada local, equipos más ágiles y una relación mucho más cercana con los clientes.

¿Qué feedback tuvieron por parte de los clientes? ¿Sintieron que el premio validó la confianza depositada en ustedes?

Sin duda. Los premios son consecuencia del trabajo compartido entre agencia y cliente. Lo que más valoramos fue que muchos clientes sintieron el reconocimiento como propio. Para nosotros fue una validación de la confianza que depositaron en nuestras ideas y en nuestra forma de trabajar. Cuando una marca apuesta por caminos menos obvios, asume un riesgo. Que ese trabajo sea reconocido demuestra que la creatividad sigue siendo una inversión y no un lujo.

Desde ese momento hasta hoy, ¿cómo fue mutando la identidad de la agencia y tu rol profesional?

Creo que el cambio más importante fue entender que el crecimiento no consiste en hacer más cosas, sino en hacer mejor las correctas. En la agencia hemos evolucionado hacia una visión donde la creatividad ya no es solamente comunicación, sino una herramienta estratégica para resolver problemas de negocio, reputación y cultura. En lo personal, mi rol ha migrado de ser alguien enfocado en generar ideas a alguien obsesionado con construir sistemas que permitan que las buenas ideas ocurran de manera consistente.

¿Cuál fue el mayor desafío que tuviste en este tiempo y qué aprendiste de él?

Mantener la calidad creativa mientras la velocidad de la industria se acelera cada vez más. Hoy los clientes esperan más entregables, más plataformas, más contenido y en menos tiempo. El desafío ha sido evitar que la urgencia se convierta en enemiga de la reflexión. Aprendimos que la eficiencia es importante, pero que el verdadero diferencial sigue estando en el criterio. La velocidad sin dirección sólo te lleva más rápido al lugar equivocado.

¿Qué ventajas sentís que tiene hoy una estructura independiente frente a las grandes redes?

La capacidad de decidir rápido, adaptarse rápido y estar más cerca de los problemas reales de los clientes. Las agencias independientes suelen tener menos capas, menos burocracia y una relación mucho más directa entre quienes toman decisiones, quienes crean y quienes implementan. Eso genera conversaciones más honestas y soluciones más relevantes. Hoy la agilidad se volvió una ventaja competitiva enorme.

¿Qué es lo que más te entusiasma de la creatividad que se está haciendo hoy en la región?

La diversidad de miradas. Durante muchos años parecía que las mejores ideas debían parecerse entre sí para ser reconocidas. Hoy vemos creatividad naciendo desde contextos muy distintos, con códigos culturales propios y con una enorme capacidad para dialogar con problemáticas reales. América Latina siempre ha sido una región con recursos limitados y desafíos complejos. Eso nos obligó a desarrollar creatividad como mecanismo de supervivencia, y creo que hoy estamos viendo los resultados de esa capacidad.

¿Cómo se gestiona el talento en el mundo indie actual? ¿Qué busca hoy un creativo en una agencia independiente?

Las nuevas generaciones buscan mucho más que un puesto o un salario. Buscan aprendizaje, propósito, participación y la posibilidad de generar impacto real. En una agencia independiente es más fácil conectar el trabajo diario con los resultados finales. La gente quiere sentir que sus ideas importan y que tiene espacio para crecer. Gestionar talento hoy implica crear contextos donde la curiosidad, la autonomía y la colaboración puedan prosperar.

Con las nuevas tecnologías y el uso de IA ya instalado, ¿dónde crees que va a residir el verdadero valor de la creatividad independiente en los próximos años?

La tecnología está democratizando la ejecución. Hoy cada vez más personas tienen acceso a herramientas capaces de producir contenido, imágenes, textos o piezas audiovisuales de gran calidad. Por eso el valor ya no estará en quién produce más rápido, sino en quién entiende mejor. La ventaja competitiva será la capacidad de interpretar tensiones culturales, detectar oportunidades antes que otros y formular las preguntas correctas. La IA puede acelerar la producción, pero todavía no reemplaza la sensibilidad, el criterio ni la capacidad de conectar ideas con verdades humanas. Ahí seguirá viviendo el verdadero valor de la creatividad independiente.