Por Mauricio Luna, Director General de Pachuco, Ciudad de México.
Últimamente me ha pasado que siento que TikTok ya no me entretiene como antes. Y de repente, en una videollamada escuché: ¡Esta raro el algoritmo!
No solo TikTok, también Instagram, o incluso Linked In que cada vez me muestra más contenido pasado de hace dos o tres semanas, con el cual ya interactué, ya comenté, ya reaccioné, pero me lo vuelve a poner en primera plana, digamos.
Y sigue en mi mente esa frase de: ¡Está raro el algoritmo!
Hablamos del algoritmo como si supiéramos qué es, pero presiento que la mayoría de nosotros no tenemos certeza y vamos construyendo una idea parcial de lo que es, con lo que leemos por aquí, de lo que escuchamos por acá, o de lo poco que dijo el CEO de alguna de estas plataformas.
Y lo cierto es que, aunque no sabemos qué es, sabemos que es un ente que existe y que decide por nosotros que ver, que consumir.
Nos empezamos a acostumbrar a solo mover nuestro dedo pulgar, ya sea para arriba o para algún otro lado, para recibir algo nuevo, algo que nos siga entreteniendo, algo que un algoritmo decidió por nosotros que deberíamos ver. Nos acostumbramos.
Sin darnos cuenta, nos acostumbramos a lo que ese ente nos enseña día con día en la plataforma de nuestra elección.
Pero…
De repente…
Algo cambia.
Nos empieza a mostrar otro tipo de contenido, otro tipo de noticias, a nuevos creadores (al menos para nosotros) y es cuando decimos ¡Ah Caray! Y por fin nos preguntamos ¿qué está pasando? Nos hacemos conscientes de que alguien eligió por nosotros cambiar “nuestras” preferencias o mejor dicho costumbres de contenido.
Y sí, nos damos cuenta, extrañamos lo que ya no nos aparece, cuestionamos el cambio, pero al final vuelve a suceder, nos volvemos a acostumbrar.
Es algo que seguirá pasando, porque no conozco el algoritmo personalmente, pero estoy seguro de que mucho de lo que hace es un reflejo de nosotros mismos, de a lo que le damos corazoncito, de los videos extensos que nos echamos hasta el final y de lo que compartimos.
Y eso me lleva a los siguientes cuestionamientos:
¿Qué ideas o contenidos valen la pena ver todos los días?
Como usuarios y como creativos ¿Qué tipo de contenidos deberíamos producir?
Y es vital cuestionarlo siempre, porque aún en un mundo dictado por algoritmos, estoy seguro que el poder de una idea memorable sigue siendo de creación humana.
Y he ahí nuestra responsabilidad de con qué ideas y contenidos alimentamos a los algoritmos. Y así, sin importar que el algoritmo siga decidiendo por nosotros, que decida lo que decida sea algo de calidad lo que consumamos.
Hagamos ideas que emocionen. Hagamos ideas culturalmente relevantes. Hagamos ideas que valgan la pena.
Mauricio Luna
Director General de Pachuco
mau@pachucodigital.com